Fibromialgia

Fibromialgia en la mochila

en la mochila...

…Suena el despertador, es hora de levantarse…

El simple movimiento para apagar el reloj te hace tomar conciencia de que no va a ser un buen día.

Te duele todo y debes hacer acopio de toda tu fuerza de voluntad para levantarte de la cama.

Rigidez, dolor de espalda, cervicales contracturadas y la sensación de haber llevado el mundo sobre los hombros toda la noche…

Te levantas agotada, con la mente confusa, sin fuerzas y sin ganas de afrontar el día.

Durante la jornada de trabajo,  intentas hacer todo lo que puedes, estar a la altura, ser la que eras antes. Pero te agotas. 

Vuelves a casa y tienes que hacer la limpieza, la comida, los niños. Hasta un abrazo o una caricia te provoca dolor…

More...

Tengo fibromialgia

desde hace muchos años y he pasado momentos muy duros en mi convivencia con la enfermedad. 

Momentos de dolor, pesimismo, oscuridad ... en los que creía que eso era lo que me esperaba para el resto de mi vida.

A pesar de que intentaba asumirlo y tomarlo con paciencia, lo cierto es que cuando el dolor arreciaba, me atrapaba por la angustia, el enfado e incluso la desesperación.

Cuando comencé a formar y practicar Reiki y meditación, empecé a sentir mejoría en la ansiedad y el dolor. Recuerdo especialmente que en una formación el maestro hizo una práctica conmigo ante los demás compañeros: la técnica del dolor ascendente. 

La técnica en cuestión consiste en conectar con el dolor que cambió en ese momento (era elevado porque llevábamos bastante tiempo sentados en la misma posición).

Según sus indicaciones, conectando con la respiración, sentir que el dolor asciende de intensidad hasta casi ser insoportable, para luego ir descendiendo hasta desaparecer. 

Sí, sí ... al terminar el ejercicio yo estaba relajada, sin ansiedad y sin dolor.

Ese momento fue crucial para mí porque experimenté que podría reducir el dolor hasta dejarle marchar.

Fibromialgia en la mochila

Los enfermos crónicos, en especial con enfermedades que cursan con dolor intenso como la fibromialgia. Podemos sentirnos como si dicha enfermedad fuera nuestro vehículo, lo que nos mueve, lo que nos define.

La fibromialgia sería un coche enorme, una limusina cruel que nos lleva donde ella quiere sin que tengamos voz ni voto.

Pero ¿qué sucedería si la fibromialgia fuera una mochila que llevamos a cuestas?

Va con nosotros y pesa, pero nos permite ir de viaje cuando nosotros elijamos.

Si pesa mucho haremos el viaje más corto, pero podremos ver el paisaje... y quizá, a base de entrenamiento, podamos ir aligerando el peso de la mochila.

Ese entrenamiento puede ser el Reiki, la meditación, o cualquier otro que vaya contigo.

El Reiki

Nos puede ayudar a mejorar la calidad del sueño, reducir la ansiedad, bajar la frecuencia cardiaca, reducir la intensidad del dolor y no menos importante, mejorar nuestra autoestima y tomar el control de nuestra la enfermedad y de nuestra vida en general.

Ahora me siento liberada. Tengo mucho menos dolor, me siento de nuevo con fuerzas y ante todo me invade una enorme paz.

Si quieres ser tú la que lleva la mochila y no quieres que la fibromialgia te lleve ... aquí estoy para ofrecerte mi experiencia y mi ayuda.

Es 12 de mayo, día internacional de la fibromialgia y quería dejar estas palabras, espero que te ayuden.

Un abrazo

Jasone Sánchez
jasone@reikiparati.com
Formadora y Parte del equipo de Amaris Natural

Creadora de la Masterclass: Reiki para fibromialgia

Te ayudamos a profundizar en lo que la fibromialgia te hace sentir y a descubrir cómo puedes aliviar tus síntomas y mejorar tu actitud ante la enfermedad. El Reiki puede ayudarte a controlar el dolor y la ansiedad tanto en la fibromialgia como en el dolor crónico en general. 

Hasta el domingo 30% de descuento con el código 12MAYO.

1 opinión en “Fibromialgia”

Sole

Gracias por acercarnos a esta enfermedad de la manera que lo has hecho. Por humanizarla, por hacernos partícipes de vuestro sentir….
Gracias por dar alternativas que puedan ayudar a sobrellevar la enfermedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *